RUTINA Y NORMAS CUANDO LLEGAS CON TU BARCO A PUERTO

Aunque los puertos deportivos son lugares seguros y cómodos para amarrar los barcos, con instalaciones útiles a mano, también son áreas residenciales flotantes donde un elevado número de personas puede estar viviendo durante una temporada. En tales circunstancias, es importante respetar la vida privada de los demás, no causar ruidos molestos y comportarse en general como un buen vecino, como lo haría en tierra.

Cruzando otros barcos Cuando se está abarloado a otro barco, de forma que para llegar a él y desde tierra hay que pasar por el barco vecino, es normal preguntar a su propietario si le importa que usemos su barco como pantalán, aunque, por norma, permitirá hacerlo. Pero trate de organizar los paseos a tierra de forma que su vecino no tenga que soportar el paso continuo de personas por su cubierta. Cuando pase por otro barco ha de tener en cuenta varios puntos: Andar silenciosamente y trate de no tropezar con las anclas, amarras o cornamusas, especialmente al volver tarde por la noche. Siempre que atraviese un barco, hágalo por la proa, nunca por la popa o trepando por la cubierta de la cabina. De esta manera respetará la intimidad de su vecino, ya que su bañera de popa suele servir como acceso principal y como zona de estar. No ponga demasiado peso sobre los pasamanos de su vecino al pasar por su barco. Algunos candeleros no son tan fuertes como deberían y si se doblaran, ello no favorece- ría las buenas relaciones.

Ruido indebido No ponga radios u otros aparatos de música demasiado alto, y recuerde que el ruido se propaga más fácilmente sobre el agua. No hay nada más irritante que relajarse en la bañera con un whisky con soda y que en el barco de al lado se montó una juerga descomunal o esté dándole a la bocina de gas. A bordo de un barco es muy útil un estéreo personal

Mantenga los pantalanes limpios Los pantalanes de la marina deben estar despejados tanto como sea posible de equipajes, botes auxiliares, mangueras desenrolladas, cables eléctricos, herramientas, o cualquier otro objeto que pueda molestar a otros usuarios. Las mangueras, en particular, pueden resultar una amenaza cuando se dejan desenrolladas sobre el pantalán, listas para poner la zancadilla a los despistados, especialmente. por la noche.

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