La cúrcuma longa como apoyo a nuestra salud

La Cúrcuma longa es una hierba perenne, miembro de la familia Zingiberaceae (jengibre). La planta crece hasta una altura de tres a cinco pies, y se cultiva ampliamente en Asía, India, China y otros países de clima tropical.

Sus hojas son en forma de embudo, con flores amarillas puntiagudas y alargadas. Se cree que el rizoma es la parte más medicinal de la planta; que por lo general se lleva a ebullición, se limpia, y se seca, obteniéndose un polvo de color amarillo.

La Cúrcuma secada es la fuente de la especia cúrcuma, el ingrediente que le da al polvo de curry su color amarillo-anaranjado característico. Se utiliza ampliamente en alimentos, tanto para su sabor, como por su color.

La cúrcuma tiene una larga tradición de uso en los sistemas chinos y ayurvédicas de la salud, particularmente como un agente anti-inflamatorío, y para el tratamiento de la flatulencia, ictericia, dificultades menstruales, hematuría, hemorragia, y los cólicos.

La cúrcuma también ofrece amplios usos a nivel tópico, pudiendo aplicarse en mezcla con otros ingredientes. La cúrcuma crece libremente en la Tierra, y su existencia amenaza a la industria farmacéutica que invierte billones de dólares al año en el campo de la salud.

Durante las últimas dos décadas, ha habido una gran cantidad de estudios publicados que describen las propiedades biológicas y farmacológicas de este fotoquímico como:

-Anticancerígeno.

-Antiinflamatorio.

-Antioxidante.

-Anti-trombótica.

-Anti-aterosclerótico.

-Cardíoprotector,

-Neuroprotector.

-Mejorar la memoria.

-Anti-parkinsoniano.

-Antirreumáticos.

-Anti- actividades infecciosas.

-Anti-envejecimiento.

-Anti-psoriático.

-Anticonvulsivo.

Es una de las plantas estrella de la medicina Ayurvédica. Se considera que la cúrcuma purifica la sangre y la linfa. Es un detergente de diversas toxinas (ama, en ayurveda).

Algunos posicionan la cúrcuma dentro las 5 plantas más antioxidantes del mundo, conocidas hasta la fecha. La cúrcuma se puede usar en la mayoría de enfermedades crónicas y autoinmunes.

El Ayurveda, recomienda su asociación con jengibre, o pimienta negra o fenogreco. Estos últimos aumenta por 1000 el poder de absorción de la cúrcuma en el intestino

Por otra parte, en el campo antinflamatorio, puede asociarse al Harpagophytum para los dolores articulares.

Una mezcla de gran uso también es con la canela. Dos especias muy potentes. La planta fresca puede proveer hasta 4 de aceites esenciales con grandes propiedades terapéuticas

Cúruma como protectora del hígado

Una de las esferas de actuación de la cúrcuma es el hígado. Esta hierba es beneficiosa de varias maneras.
-Es hepato-protectora.

-Facilita la evacuación biliar, siendo de acción colagoga.

-Trata las inflamaciones hepáticas.

-Trata la intoxicación alimentaria y medicamentosa que afectan al hígado.

-Reduce la inflamación hepática.

-Reduce la toxicidad hepática.

Ayurveda siempre ha notificado los beneficios de esta especia sobre el hígado y sobre el factor Pitta. Los nuevos ensayos clínicos están arrojando luz sobre sus propiedades regeneradoras y protectoras del hígado. Hay quienes usan la cúrcuma fermentada, para beneficiarse
de ella de una forma más potenciada.

Al nivel hepático, la cúrcuma puede reducir el aspartato transamínasa sérica (AST) y la garnma-glutamil transferasa (GGT), 2 enzimas que son elevadas cuando hay cierto daño hepático.

Varios estudios indican la capacidad de la cúrcuma (Curcuma longa) para proteger el
hígado contra una amplia gama de exposiciones químicas y de drogas. Tiene un alto potencial para proteger y regenerar el hígado del diabético.

Otros estudios indican también que la cúrcuma puede matar el cáncer de hígado y combatir los tumores hepáticos, incluso los que son potencialmente mortales.

La cúrcuma se está posicionando como un medicamento alternativo potencial, y de gran apoyo en la quimioterapia, con un gran margen de seguridad.

El principal principio activo de la cúrcuma es la curcumina. Teniendo en cuenta que la cúrcuma aporta sólo el 3-4 % de curcumina en peso, muchas veces esto nos obliga a tomar concentrados de curcumina, para poder obtener los beneficios terapéuticos necesarios, pues además la cúrcuma tiene otro problema, que es muy poco biodisponible, con lo que la mayor parte no llega a la sangre.

Esta problemática se puede solucionar como comentamos antes, tomándola en conjunto con pimienta negra o fenogreco, o mejor aún en combinación con sus aceites naturales. Estos mecanismos tienen la propiedad de aumentar enormemente su absorción, y por tanto el resultado que obtenemos con dosis mucho más bajas.

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